miércoles, 20 de febrero de 2013

HONRAR LA VIDA


“Abrir este libro es lo mismo
            Que abrir un cofre viejo,
            Que guardara reliquias del pasado
            Como un breve sepulcro del recuerdo
            Donde las ilusiones juveniles,
            Para siempre quedaron allí dentro,
            En medio de unas cartas que aun conservan,
            Suave perfume de felices tiempos,
            Perfume de jazmines y de rosas,
            Perfume de esperanzas y de ensueños.
            Como un cofre de sándalo,
            Es este libro de versos,
            Que perdió con los años la belleza,
            De la forma y el metro,
            Pero como el sándalo sagrado,
            Guarda un perfume evocador y fresco,
            Perfume de juventud que nunca muere,
            Aunque el cofre sea viejo…”
                                  
Ovidio Fernández Ríos

           

Wilde Marotta de niño.
Este poema del uruguayo O. Fernández Ríos lo encontré cuidadosamente guardado entre sus papeles, en su Taller de desorden ordenado. Fue allí, recién allí, luego de su fallecimiento, que supe que a mi padre también le gustaba la poesía de Fernández Ríos, que hacía algunos años la había descubierto yo por otro lado.

EL DÍA QUE ME QUIERAS


EL DIA QUE ME QUIERAS

“Sabemos que está ahí, que anda viviendo y sobreviviendo por el mundo, desplegando su fuerza y fortaleza. Lo vemos sin mirarlo, lo escuchamos sin oírlo y lo dejamos a un costado otras veces. El mundo infantil da paso al adolescente y éste al joven, con consignas y rebeldías que se perciben. Nos invade una cultura que lo rechaza y nos hacemos amigos de lo extraño, al cual solemos valorar más, quizás simplemente sea por el peso de la costumbre.
Mercedes, Soriano. Óleo de W. Marotta
            Los afectos escondidos dejan sitio a vivencias diferentes y las vivimos con el empuje de años jóvenes, sabiendo que tenemos la fuerza o la eternidad, que podemos por nosotros mismos y que no necesitamos ningún consejo. Somos dueños de nuestra verdad, que decimos es la verdad, el pensamiento de nuevos tiempos.
            Pero el tango espera. Con la fuerza del bandoneón y una voz ronca gimiendo tristeza, paciente. Sobrevive a los años jóvenes y vive pleno luego cuando se lo descubre y se lo entiende, en el mensaje que evoca e inspira sentimientos y que identifica.
            Hasta los artistas de los sonidos extraños se vuelcan luego a cantarlo. A su modo, con variaciones o especiales arreglos, pero de fondo buscando la manera de ser del tango.
            Tierras platenses con espíritu de tango. De nostalgia y canto desde la pobreza o del amor herido igual. La paciencia de un vencedor pareciera tener el tango. Deja libre el gusto de mezclarse entre otros pentagramas de diferentes colores y sabores, pero sabe que al final vencerá.
            Por eso pareciera tener paso seguro, lento, con identidad propia, tan seguro que al final también pasará a ser parte de uno. Ese pedacito de tango comenzará a entrar de a poco cada vez que alguien cumpla un año más. Sin querer desplazar a nadie ni a nada, sólo queriendo ser compartido.
            Pasa después que uno, con vivencias de veinte o treinta y pico, va viendo como el mundo ha estado dando tantas vueltas y evolucionando. Como también la propia vida, que de a poco se va codeando con algún mensaje de cualquier tango. La realidad se mete a paso lento y con el tiempo, para que quede prendido, como lo perdurable.
            Pensábamos que el tango era de los viejos. Los viejos se iban muriendo pero otros viejos aparecían… siempre seguíamos escuchando tangos. La canción arrabalera siempre tenía viejos para cantarla y otros algunos para bailarla. ¿De dónde salen los viejos?
            Como el viejo de cada uno, o de algunos cuantos, parece. Uno sabe que está ahí igual que el tango. Porque escuchó tango del viejo o porque el viejo era el tango.
            Los viejos escuchan bandoneón y no solíamos entender el tango. Hasta lo hemos despreciado con cierta burla irónica. Se va creciendo y escuchando persistente entonces las notas dos por cuatro.
            Un buen día, sin darse cuenta porqué, terminamos cantando un tango, que se nos ha hecho de un lugarcito, que luego va a ir creciendo de a poco y prendiéndose. Nos da a conocer su sabor y nos va enseñando que nuestra vida ha pasado por las letras de cualquier tango.
            Ha pedido permiso porque habla por todos.
            Más tarde moldeará identidades, identificará y nacerá sin darnos cuenta el orgullo de tener espíritu de tango.
            Despacio, lento y seguro de sí mismo, el tango sabe que siempre tendrá viejos. A pesar de la loca y joven risa irónica.
            El tango habla por los viejos, es el espíritu de un viejo y la voz y manera de ser aprendida de nuestros viejos. Es el tango como el viejo que también comenzamos a ver con otros ojos algún día. El Tango y El Viejo parecieran ser lo mismo. El viejo sabe que lo sabremos algún día, porque tiene la paciencia y la sabiduría del tango.
… “quizás un poco antes…o después…pero lo sabrás –dice el viejo- el tango te espera a los 40…”

Federico Marotta
Publicado en el Semanario Entrega 2000, dic. 08 y en libro “Gente Noble” de F.M

CALLES RODÓ Y RIVERA


CALLES RODO Y RIVERA
La casa de la colina, camino Luis Tuya. Óleo de W.Marotta
            Las imágenes que van quedando de niño son pocas. Incluso no del todo claras según pasa el tiempo. El hogar de mis primeros años de vida estaba en calles Rodó y Rivera, en el Barrio Oeste, como hasta los 5 o 6 años. Lo que puedo recordar es que algunas veces nos acercábamos con mi hermano hasta calle 19 de Abril a esperar el viejo ómnibus de los papeleros. En él regresaba El Viejo de trabajar en la Fábrica Pamer. Incluso en la memoria quedan grabadas algunas frases de sus compañeros de trabajo: “hoy se quedó, no vino”, y así volvíamos a casa sin él.
            

PAMER, BARRIO Y TRABAJO


BARRIO PAMER
            Durante unos diez años nuestro hogar se trasladó al Barrio Pamer, en una de las casas propiedad de la Fábrica papelera, bien junto a ella. El Viejo se levantaba poco más de las 6 de la mañana y se metía de lleno en la fábrica. Volvía a casa sobre el mediodía para el almuerzo y regresaba al trabajo. Algo más allá de las 3 de la tarde partía en su verde Nash K 90.939 rumbo a Mercedes para seguir trabajando, esta vez como funcionario municipal, en la Intendencia de Soriano. Regresaba a casa a la noche, pasándonos a buscar a nosotros y nuestra madre para volver a casa. Otras veces se quedaba un rato en el Hogar Español, para darle al taco de billar, que le encantaba.
            Su ritmo de vida estuvo marcado por el trabajo. Estaba en lo que le gustaba, es verdad. Su trabajo era más de intelecto que físico. De cualquier modo, eran muchas horas a diario. No recuerdo escucharle una queja.
            Tal vez esos largos años de doble trabajo le pasarían factura. Encima, por épocas, le llegaban otros trabajos particulares, siempre relacionados con su rubro. Diplomas, dibujos, retratos, caricaturas, óleos y hasta familiares reclamando su destreza, como así mismo nosotros, sus hijos, pidiendo algún consejo.


            Cuando los años vienen llegando uno se va dando cuenta del esfuerzo de nuestros viejos. Horas más horas trabajando. Esa valoración llega después y resulta emocionante comprenderlo. Esfuerzo para mantener su grande familia, para absorber el peso económico del hogar y permitir que su esposa dedicase su tiempo a la casa y a los críos que van creciendo. En la práctica nos dejó demostrado el ejemplo, uno más que hoy por hoy nos cuesta mismo a nosotros llevarlo adelante de igual modo.

BARRIO PAMER


BARRIO PAMER
            Nos gustaba jugar a la pelota. Teníamos lugares de sobra para hacerlo. Incluso un amplio predio de nuestra casa era un potencial campito de fútbol. Alguna que otra vez El Viejo se metía con nosotros y superando sus problemas en una pierna se entreveraba para hacernos más felices. Él lo sabía.
            En esa casa amplia había lugar para la abuela, su suegra, que se encargaba de plantar verduras y exquisitas frutillas, cuidar de árboles frutales como durazneros, un ciruelo, higuera, níspero y criar pollos y gallinas, entreverados nosotros entre dos perros, el salchicha y el galgo. Y más lugar para recibir a familiares y compartir asados a la sombra de los árboles.

EL GARAJE


EL GARAJE
Wilde Marotta
            En el garage de la casa del Barrio Pamer guardaba su Nash. Pero a los costados y al fondo se las había ingeniado para armar estanterías y comenzar así a coleccionar revistas, papeles, documentos, fotos, materiales. Podía pasar largas horas allí, en su mundo, abstraído de todo cuanto le rodease. 

LA CASA DE CALLE SÁNCHEZ


FLORENCIO SANCHEZ 
            Tiempo más adelante El Viejo compró una casa en Mercedes, la que pasaría a ser su techo propio para siempre. Calle Florencio Sánchez. Una casa vieja que, seguro con mucho esfuerzo económico, El Viejo fue reformando y agrandando poco a poco.
            Fuimos a vivir a ella en 1977 y poco a poco El Viejo la fue acondicionando y finalmente cumplir, como siempre lo hizo, con su familia. Había conseguido el techo propio para todos, gran y feliz objetivo de vida.
Óleo de W.M.
            Años más tarde construyó su Taller, en el fondo de la casa, atravesando el gran patio. Allí pasó largas horas en solitario, pintando, creando, investigando, leyendo, escribiendo, disfrutando. Colocó estanterías en donde ponía todas sus cosas y materiales que en algún momento le podrían servir.
            Tenía valiosos libros de pintura, más varios de historia, pinceles y óleos, herramientas, la mesa de dibujo, sus proyectores y sus cientos y cientos de diapositivas, en donde también está presente la historia familiar a través de viejas imágenes. Es que El Viejo, quizás herencia de su padre, era aficionado a la fotografía y le gustaba tener sus máquinas, sus “Leika”.
            La casa de Sánchez 632, su casa, decorada hoy con sus pinturas. Óleos que regaló a mi madre, óleos que allí están.
            Es que mi familia tiene un enorme privilegio. Poder decorar su casa los cuadros de nuestro padre, con los retratos de nuestros hijos hechos por nuestro padre.

PARQUE DON BOSCO



PARQUE DON BOSCO
            No recuerdo bien cómo fue. Pero un buen día aparecimos por el Parque Don Bosco, montados en el Nash. El Viejo me llevó junto a Salvador Sierra y comencé entonces unos cuantos años vestido de celeste divirtiéndome domingo tras domingo jugando fútbol en la Liga Oratorio Mercedaria. Resulta que el padre de El Viejo había sido de los fundadores de Olímpico Fútbol Club y él también continuó con el sentimiento.
            Más de grande me imaginaba lo feliz que se sentiría al costado de las canchitas infantiles, viéndome vestido de celeste, como él y como su padre, que por ese entonces ya había fallecido.
            Para el Semanario Entrega 2000 escribí una vez esta columna, mencionando al abuelo José, publicada también en el libro “Cartas” en 2009:


SALVADOR Y JOSÉ


SALVADOR Y JOSE

“Cuántos niños habrán sido invitados por sus amigos para disfrutar corriendo en las canchitas del Parque Don Bosco. Mi madre dijo que sí y mi padre, de sentimiento metido adentro, seguro que se puso muy feliz.
            Fue así que domingo tras domingo el viejo y verde Nash 90-939 arrancaba desde el Barrio Pamer a la ciudad, cruzándola toda y con destino en el viejo Parque.
Óleo de W.M. - Carrasquito y el Dacá
            La primer tarde El Viejo me llevó junto a un hombre de tierna mirada. Fue así que conocí a Salvador. Recuerdo siempre su andar, su rostro y su mano cariñosa en la cabeza, su caminar al costado de las canchas alentando y dando indicaciones, dándose vuelta para seguir alentando en las otras canchas a los de otra categoría. Siempre estaba, con frío o calor junto a las bolsas con camisetas. Este niño iba de pantalón corto negro y unas medias negras largas, con un final celeste que se doblaba por debajo de la rodilla. No recuerda si las hizo la abuela o la madre. Al acercarse la hora esperaba con ansiedad que Salvador abriera la bolsa y comenzara a repartir la celeste camiseta.
            Jugar era un deleite. Junto a Pablito, Karlen, el otro Pablito, Gonzalo y Javier y otros más. O subir de categoría junto a Manzanarez o Carqueja, que siempre me lo recuerdan.
            Jugar de tarde los domingos en el Parque era una felicidad completa. Esa satisfacción seguro sentiría El Viejo, hincha celeste e hijo de José, el abuelo que vio nacer y crecer al club. Este niño se dio cuenta de eso después, de grande, al conocer más la historia del padre de aquel padre y ver su foto presidente en el club del Cerro.
            Fueron algunos años de gorriones, de semillas, cebollas, de baby, de medirse la altura en el Colegio San Miguel o de comer mandarinas en el Parque. Fueron algunos años de celeste, de Salvador, de algún campeonato ganado o de alguna final perdida en los penales.
            El fútbol, que se alejaría de mí poco tiempo después, logró que algunos de aquellos compañeros hasta lograran campeonar en la primera para sentir una felicidad de privilegio. Aquellos goles de la primera que, gritados por la hinchada, se sentían desde el Parque.
            Cientos de niños recibieron la mano cariñosa de Salvador y esperarían con los ojos bien abiertos el reparto de la camiseta cielo. Cientos de niños pueden contar historias como estas. Las mandarinas, la ansiedad y seguro muchas cosas que no se recuerdan, porque cuando los botijas empezaban a correr tras la pelota era olvidarse de todo.
            De grande se sienten revivir cosas que de niño uno no se da cuenta. Haber estado tan cerca del abuelo al vestir su querida camiseta. Toda una alegría, por qué no decirlo.
            De Salvador, presidente para siempre, siempre el recuerdo. Con Hugo lo recordaba un día a la tarde, hablándonos en radio de celestes cosas y de su padre, paciente consejero, mientras esperábamos los niños ansiosos salir corriendo para la cancha.
            También me hubiese gustado verlo a José al costado de aquellas canchitas infantiles. No pudo ser, vestido de celeste él se había ido algunos años antes para siempre y por allá lejos, donde parece ser que todo es celeste también”.
            

EMOCIÓN CELESTE


EMOCION CELESTE
Óleo de W.M.
Un domingo de marzo invité a mi padre para ir a Olímpico F.C., pues en su gimnasio se celebraba un nuevo aniversario con una reunión tradicional de hinchas y simpatizantes. Al entrar se encontró con varios conocidos y al aproximarnos al escenario fue visto por Humberto Valdez, quien sin dudarlo, lo saludó desde el escenario con micrófono en mano, dando recibimiento “al hijo de uno de los fundadores de Olímpico”, según recuerdo las palabras de Humberto. El Viejo se emocionó, invitó algunas cervezas, conversó con conocidos, donó piezas para los baños del gimnasio y pasó un rato sumamente agradable. Delante del escenario un cuadro grande con las fotos de anteriores presidentes de Olímpico. Allí, orgullosamente, figuraba la foto y el nombre de José Domingo Marotta, el padre de W.M.

OLÍMPICO CAMPEÓN Y MI MÁS DULCE DERROTA


OLIMPICO CAMPEON Y MI MAS DULCE DERROTA
Hace algunos años el Estadio Municipal de Mercedes cobijaba la finalísima del fútbol mercedario, Torneo Competencia. Una noche hermosa para disfrutar del fútbol y un encuentro que enfrentaba a Olímpico e Independiente. Por esas fechas yo era Secretario del Club A. Independiente, merced a la invitación del Dr. Washington Imas.
Óleo de Wilde Marotta
Olímpico marcó el primer gol y la hinchada cerrense, numerosa como siempre, lo celebró por todo lo alto. En la tribuna El Viejo y yo estábamos juntos mirando el partido. Yo disfrutaba sabiendo que El Viejo también lo hacía, pero era un disfrute diferente. Mi Independiente perdía, Olímpico hacía varios años que no se coronaba campeón. Sobre el final mismo del partido Independiente empató y la desazón entró en todo el pueblo celeste. Incluso El Viejo puso su cara de fastidio por la circunstancia. A poco de alzar los brazos volvía la maldición. Mi Independiente empataba pero yo no podía celebrarlo, no lo hice.
Se tuvo que ir a los penales. Independiente erró uno y Olímpico convirtió todos. Entonces El Viejo festejó, a su manera festejó, se sintió feliz. Fue la derrota más dulce de mi querido Independiente.

INVITACIÓN DE OLÍMPICO F.C.


INVITACIÓN
Para W.M.:
“Olímpico F.C. invita a Ud. con inmensa alegría a la inauguración oficial de su Gimnasio Cerrado el viernes 16 de octubre a las 20 hs.
Posteriormente nos honraremos con su presencia en una cena de camaradería que brindaremos en la Escuela 111.
Mercedes, de 1987”


CARTA DE OLÍMPICO F.C.


CARTA DE OLÍMPICO F.C.
“Mercedes, 16 de marzo de 1984
Sr. Wilde Marotta Castro
Dirección de Arquitectura de la I.M.S.
De nuestra mayor consideración:
En la última Asamblea General Ordinaria celebrada por nuestra institución, por voto unánime de los asistentes a la misma, se resolvió elevar a Ud. esta NOTA DE AGRADECIMIENTO por los invalorables servicios y asesoramiento técnico que nos viene prestando en todo lo concerniente a los trabajos de mejoramiento que se vienen realizando en nuestro gimnasio cerrado.
Indudablemente que vuestra valiosa colaboración, en forma desinteresada, ha servido para que nuestro Club, de modestos recursos económicos, pueda seguir adelante con la obra encarada.
Sin otro particular hacemos propicia la oportunidad para saludarle atentamente:
Vicente Sierra Martínez, presidente – Dr. Mohamed Abu Arab Alba, strio. gral.”

ORIGEN SICILIANO DE W.M.


EL ORIGEN SICILIANO

Francavilla di Sicilia, Italia. Aquí nació Giuseppe Marotta, abuelo de W.M.
            El padre de El Viejo se llamaba José Domingo Marotta Maimone. Era hijo de unos italianos inmigrantes. En diciembre de 2007, cuando se descubrió la placa en reconocimiento a El Viejo en el “Castillo Mauá” (Museo), habló el Dr. Cristian Correa Hors y en el inicio y final de su discurso hizo mención al origen siciliano de El Viejo y el orgullo que deberían sentir aquellos inmigrantes por la labor desplegada por uno de sus descendientes en la tierra de Soriano.
            El bisabuelo de El Viejo, por parte de su apellido paterno, fue Antonio Marotta (italiano).

ÁRBOL GENEALÓGICO DE W.M.


ÁRBOL GENEALÓGICO
ANTONIO MAROTTA, bisabuelo DE W.M., italiano que tuvo dos hijos que emigraron a Uruguay en 1897: GIUSEPPE Y CAYETANO.
GIUSEPPE MAROTTA (abuelo de W.M.), tuvo hijos: ANTONINO, SANTIAGO, MARÍA, ALFREDO FERNANDO, MERCEDES AGUEDA, JOSÉ DOMINGO Y CARLOS HUMBERTO.
LOS HIJOS DE CAYETANO: ANTONIO, AGUEDA, ITALIA GENOVEVA FLORENCIA Y ANA MARÍA IRENE.

ANTONIO MAROTTA, italiano, casado con AGUEDA OLIVIERI (puede ser Oliveri), italiana, fueron bisabuelos de W.M..
Hijos conocidos de Antonio Marotta y Agueda Olivieri: GIUSEPPE MAROTTA OLIVIERI y CAYETANO MAROTTA OLIVIERI

GIUSEPPE MAROTTA OLIVIERI, ABUELO DE W.M.


GIUSEPPE MAROTTA OLIVIERI, ABUELO DE W.M., italiano, nacido en Francavilla di Sicilia, Provincia de Messina, Isla de Sicilia, el 9 de junio de 1870. De profesión zapatero. Hijo de Antonio Marotta y de Agueda Olivieri. Casado con Teresa Maimone en el Municipio de Trécchina, Provincia de Potenza (Italia). Sus dos hijos mayores nacieron allí: Antonino y Santiago. Seguramente emigró a América en 1897 junto a su esposa y los dos hijos mayores. Ingresó por Buenos Aires (Argentina) y luego su traslado casi en forma inmediata a la ciudad de Mercedes (Uruguay). En el libro de matrícula de la Sociedad Italiana de Mercedes figura en las fichas 732, 825 y 960, admitido respectivamente como socio efectivo en febrero de 1903, febrero de 1905 y octubre de 1913.
Falleció el 20 de julio de 1947 a la hora 20.30 en calle Roosevelt Nº 396 de la ciudad de Mercedes, a los 77 años, a consecuencia de cáncer de estómago, según certificado del Dr. Enrique Costa Leonard y según comparecencia de Baltasar Naviliat, oriental, casado de 53 años y Elías De Biasse, oriental, casado, de 38 años, ante el Oficial del Estado Civil de la Primera Sección del Dpto. de Soriano Ramón Costa Pérez el 21 de julio de 1947 a la hora 13.
Al morir era viudo de Teresa Maimone y sus 7 hijos permanecían con vida. Los restos de Giuseppe Marotta Olivieri se encuentran en el Cementerio de Mercedes (Uruguay), 4to. cuerpo, nicho 568, habiendo sido trasladados desde el Segundo Cuerpo, nicho 1276. La reducción de sus restos fue efectuada en 1953 y yace en el mismo nicho junto a su esposa Teresa Maimone.
Hijos de Giuseppe Marotta Olivieri: Antonino y Santiago (italianos), María, Alfredo Fernando, Mercedes Agueda, José Domingo y Carlos Humberto (uruguayos)

TERESA MAIMONE SCIOTINO, ABUELA DE W.M.


TERESA MAIMONE SCIOTINO, ABUELA DE W.M., casada con Giuseppe Marotta Olivieri en la Comuna de Trécchina, Provincia de Potenza (Italia). Nació el 8 de febrero de 1872 en la Comuna de Trécchina (Potenza, Italia). Hija de Santiago Maimone (italiano, fallecido antes de 1897) y Catalina Sciotino (italiana). Tuvo siete hijos con Giuseppe Marotta.
Su número de pasaporte: 3515, expedido en nombre de Su Majestad Umberto I. El pasaporte fue expedido en Lagonegro (Italia) el 29 de diciembre de 1896. El pasaporte era válido por un año. Ello hace suponer que la emigración se produjo en 1897. En el pasaporte se expresa que se dirigía a Buenos Aires (Argentina) con su hijo Santiago de dos años de edad.
Falleció el 13 de noviembre de 1941 en Mercedes (Uruguay) a la hora 23.30 en calle San José Nº396 (luego calle Roosevelt), mismo lugar del fallecimiento de su esposo Giuseppe Marotta. Su partida de defunción del 14 de noviembre de 1941, con comparecencia de Baltasar Naviliat, oriental de 48 años y Cayetano Marotta, italiano de 76 años y de profesión declarada jornalero al momento de la comparecencia ante el Oficial del Estado Civil de la Primera Sección del Dpto. de Soriano (Uruguay) Ramón Costa Pérez. Causa de la muerte: síncope cardíaco, según certificado del Dr. Enrique Costa Leonard.
Cayetano Marotta, al comparecer, declara que Teresa Maimone no estaba inscripta en el Registro Cívico Nacional. Sus restos yacen junto a los de su esposo Giuseppe en el nicho 568, cuarto cuerpo, del Cementerio de Mercedes (Soriano, Uruguay).  

JOSÉ DOMINGO MAROTTA MAIMONE, PADRE DE W.M.

José Domingo Marotta Maimone, padre de W.M.

JOSE DOMINGO MAROTTA MAIMONE, PADRE DE W.M., que nació el 4 de agosto de 1906 en calles Cerro Largo y Buenos Aires de la ciudad de Mercedes (Uruguay), a las dos de la mañana. Al nacer, su padre Giuseppe tenía 35 años y su madre Teresa 34. Al nacer sus abuelos Antonio Marotta y Santiago Maimone habían fallecido. Su abuela Agueda Olivieri tenía 70 años y estaba domiciliada en Italia, su otra abuela Catalina Sciotino tenía 60 años y también estaba domiciliada en Italia. El nacimiento de José Domingo (luego apodado Chilo) fue notificado ante el Juez de Paz de la Primera Sección del Departamento de Soriano, José Puig y Maciel, el 13 de agosto de 1906, a las once de la mañana, siendo testigos firmantes Cayetano Marotta, quien contaba con 41 años, casado, italiano, de profesión industrial, domiciliado en Mercedes y Eduardo Arron, de 22 años, soltero, oriental, de profesión industrial y domiciliado en Mercedes. La Credencial Cívica de José Domingo: MAA 2720. Aficionado a la fotografía. Simpatizante y dirigente fundador de Olímpico Fútbol Club de Mercedes. Se casó en Mercedes el 17 de mayo de 1928, a la hora 16, con Dolores Carmen Castro Saldain (en la partida de casamiento figura Lola del Carmen Castro). Según expediente Nº 46 fueron testigos José Benito Muzzio, oriental, casado, de 29 años, albañil y Francisco Cabrera, oriental, casado, 37 años, de profesión chofer). Falleció en Mercedes en calle Detomasi Nº 415 a las 14 horas del día 26 de noviembre de 1952, a la edad de 46 años, a consecuencia de infarto de miocardio, según certificado del Dr. Atilio R. Bueno de los Ríos, estando casado y de profesión comerciante. Hijos de José Domingo Marotta y Dolores Castro: Mary Marotta Castro, Wilde Edmundo Marotta Castro, Mirtha Marotta Castro. Hijos de José Domingo Marotta y Sra. Izaguirre:  Eduardo Marotta Izaguirre y Lidia Marotta Izaguirre.
José Domingo donó cuadros con fotografías deportivas que se exhiben en las sedes de Sandú Chico Fútbol Club y la Liga Dptal. de Fútbol de Soriano. Según creo recordar, El Viejo me comentó que había vivido también en la vieja casa que estaba “atrás” de la cancha de Nacional, en Mercedes.
José Domingo se separó de mi abuela Dolores Castro y volvió a casarse y tener otros dos hijos. Me contaba mi padre que quedaron algunas diferencias en la familia por el hecho. Pero El Viejo mantuvo su afecto hacia su padre. Lo visitaba y le pedía prestada la bicicleta. José Domingo falleció joven, a los 46 años, de un infarto. No tuvo tiempo de disfrutar de la más grande conquista artística de su hijo: el Escudo de Soriano.

CARTA "PORQUE SIEMPRE QUISE A MI PADRE"


En la correspondencia mantenida con mi padre, entre Santa Ponsa (Mallorca, España) y Mercedes, surge ésta:

CARTA DE “EL VIEJO” - PORQUE SIEMPRE QUISE A MI PADRE – 2003
            “Mercedes, 16 febrero 2003
            Querido Fede:
                        Mi verdadera intención es el deseo de tu bienestar, salud y siempre felicidad. Los “Marotta” que llevo con orgullo, porque siempre quise a mi padre, mis nietos han heredado esta virtud natural. Se te presenta un cambio y esto ocurre raramente una o dos veces a lo sumo en la vida, tu corazón manda.
José Domingo Marotta Maimone, padre de W.M.
                        Tus hijos son un ejemplo de bien… con el deseo de encontrarnos a fin de año para encarar tus asuntos, en eso yo te ayudo con tus anhelos. Trabajar todo el año para poder juntar nuevamente varios cientos de dólares para viajes es inútil. Tendrás a tus hijos contigo y esperarlos te crea obligaciones varias.
                        Bueno Fede, yo estoy bastante bien, sigo pintando y espero mandarte en rollos las telas para su exposición allá si ellos creen necesario.
                        La vida es lucha, pero tiene sus alegrías, cuando tenga los trabajos nuevos te mandaré algo de ellos o simplemente un álbum. Si valen, todos son tuyos.
                        No te escribo más por este tema, sé que lo tratarás de solucionar muy favorablemente.
                        Espero abrazarte a fin de año, aunque sea por pocos días.
                        Chau, un fuerte abrazo.
                        Tu padre Wilde”.

DOLORES CARMEN CASTRO SALDAIN, MADRE DE W.M.


DOLORES CARMEN CASTRO SALDAIN, MADRE DE W.M., (Lola), nació en Mercedes el 3 de abril de 1909 a las 16 horas, en la calle Paysandú entre Laureles y Palmar. Hija de Ramón Nonato Castro Medina (nacido aproximadamente en 1882, de profesión lustrador) y de Dolores Saldain Villalba (nacida aprox. en 1882, de profesión labores). Abuelos de Dolores Carmen Castro Saldain: Amaro Castro (uruguayo y fallecido al nacer Dolores Carmen) y Victoriana Medina (uruguaya, nacida aprox. en 1861, con vida al nacer Dolores Carmen). Los otros dos abuelos Juan Saldain (uruguayo, nacido aprox. en 1849 y "vecino de las chacras", de profesión jornalero) y Trifona Villalba (uruguaya, fallecida al nacer Dolores Carmen). Testigos del nacimiento de Dolores Carmen, según partida de nacimiento 163: Delfino Olivera, uruguayo, soltero de 24 años, peluquero y Pedro C. Cualángelo, oriental, soltero, de 23 años, peluquero. Tuvo tres hijos con José Domingo Marotta: Mary Marotta Castro, Wilde Edmundo Marotta Castro y Mirtha Marotta Castro.

viernes, 15 de febrero de 2013

DE PARTIDAS DE NACIMIENTO Y CASAMIENTO DE W.M.


WILDE EDMUNDO MAROTTA CASTRO, uruguayo y con nacionalidad italiana, nació el 22 de mayo de 1930 a la hora 9, en calles Detomasi e Ituzaingó de la ciudad de Mercedes (Uruguay). Fue presentado por su padre José Domingo ante el Oficial de Estado Civil de la Primera Sección del Dpto. de Soriano, Eduardo Machiavello el 28 de mayo de 1930 a las 10.15 horas, presentando como testigos a Manuel A. De las Muñecas, oriental, soltero, empleado, de 31 años y Ramón Blanco, oriental, soltero, empleado y de 24 años. Partida de nacimiento Nº 315 en la Intendencia Mpal. de Soriano. Sus abuelos Giuseppe Marotta (italiano, zapatero) y Teresa Maimone (italiana, labores) con vida al momento de su nacimiento y Ramón Castro (oriental, jornalero) y Lola Saldain (oriental, fallecida a ese momento). Wilde se casó el 19 de setiembre de 1958 con Imelda Melania Francia Rezzónico, según expediente 217. Notificaron su casamiento el mismo día, a la hora 13.15 ante el Oficial del Estado Civil de la Primera Sección del Dpto. de Soriano, Mario Echenique. Testigos del casamiento: Daniel Funcasta, oriental, casado, comerciante, de 29 años y Zulma Francia, oriental, soltera, labores, de 22 años. Wilde fue el autor del Escudo de Soriano, ganando en su momento el concurso del mismo. Hijos de Wilde Marotta: Pablo Andrés Marotta Francia y Carlos Federico Marotta Francia. Wilde falleció en Mercedes, Uruguay, el 17 de febrero de 2007.

CARTA - ORGULLO DEL APELLIDO


CARTA DE “EL VIEJO” – CON ORGULLO LLEVA EL APELLIDO
Autoretrato
            “Estoy levantado en este momento, tengo siempre el malestar en la columna, pero no hay dolor. Deseo levantarme para seguir pintando mis porquerías y hacer un cambio en el color…
            … estamos deseando que llegue diciembre, cuando llegue Camilo e irnos con él, si podemos. Gracias por lo que sos, un verdadero Marotta, que con orgullo lleva el apellido.
            Un fuerte abrazo de tu padre y muchos otros para Marcos y Camilo.
            Chau. Pocho”
            Una lesión de vértebra también fue su problema durante un tiempo.

FAMILIA DE WILDE MAROTTA


Con su suegra Ema Rezzónico y su esposa Imelda Francia

IMELDA MELANIA FRANCIA REZZÓNICO, ESPOSA DE W.M., uruguaya y con nacionalidad italiana, nació el 2 de marzo de 1935 a las 3 horas en el Ejido de la Primera Sección del Dpto. de Soriano. Fue notificado su nacimiento ante el Oficial del Estado Civil Ramón Costa Pérez el 15 de marzo de 1935 a las 9.30 horas por su padre Francisco Francia, siendo testigos Bernardo Gómez, oriental, casado, comerciante, de 40 años y Juan Soto, español, casado, chofer, de 45 años. Sus padres: Francisco Francia y Emma Sixta Rezzónico Busca. Sus abuelos: Agustín Francia (argentino) y Celerina Gambeiro (argentina), fallecidos al momento de su nacimiento. Sus otros abuelos Pío Rezzónico, suizo, albañil y María Busca, oriental, labores, con vida a ese momento. Hijos de Wilde Marotta e Imelda Francia: Pablo Andrés Marotta Francia y Carlos Federico Marotta Francia.
PABLO ANDRES Y CARLOS FEDERICO MAROTTA FRANCIA, HIJOS DE W.M. Pablo Andrés Marotta Francia, que nació el 15 de junio de 1959, casado con la Dra. Herminia Viotti Mateu y Carlos Federico Marotta Francia, que nací el 21 de marzo de 1962.
ANA JOSEFINA, CAMILO GABRIEL, MARCOS IVÁN, PABLO ANDRÉS Y MARÍA EMA, LOS CINCO NIETOS DE W.M.
Los nietos de W.M.: Ana Josefina Marotta Mestre, Pablo Andrés Marotta Viotti y María Ema Marotta Viotti (hijos de Pablo) y Camilo Gabriel Marotta Fornari y Marcos Iván Marotta Fornari (hijos de Federico).
HERMANOS DE W.M.: Mary, Mirtha, Eduardo y Lidia. W.M. era el segundo.

LA CONTINUACIÓN DEL APELLIDO


EL APELLIDO, LA BÚSQUEDA DE UN NIETO
            El Viejo ansiaba tener un nieto varón. Quería mantener el apellido. Se daba la curiosa circunstancia que sólo él podía seguir alargando el apellido Marotta en Soriano. Los descendientes de Cayetano (hermano de mi bisabuelo) habían perdido esa posibilidad y a pesar que mi bisabuelo Giuseppe tuvo siete hijos, sólo por el lado de mi abuelo José Domingo y mi padre Wilde se podía mantener ese apellido que llegó a Mercedes a fin del siglo XIX, desde Sicilia.
            Ya Josefina, su primera nieta, iba creciendo a nuestro lado. La “responsabilidad” en la venida pesaba entonces sobre mí. Recién luego del parto sabríamos el sexo de nuestro primer hijo. Entonces nació Camilo Gabriel, que en realidad debería haberse llamado Gabriel Camilo para llamarlo por su primer nombre, pero circunstancias de última hora variaron el orden.
            Camilo Gabriel nació en el Sanatorio de Mercedes, que queda enfrente de mi casa mercedaria. Fui a ella, El Viejo estaba en su Taller, un 24 de agosto. También fue breve el diálogo, pero intensas las sensaciones. “Nació varón, está todo bien”, le dije. El Viejo, siempre de emoción escondida, hizo un gesto de sonrisa, me felicitó, yo me volví al Sanatorio.
            El Viejo quedó en su Taller, pincel en mano o papeles de Villa Soriano tal vez, al caso no importa. Sin verlo sabía yo que se había quedado muy feliz.
            Claro que después llegó Marcos Iván y más tarde Pablito Andrés. Tres nietos varones para “asegurar” a El Viejo que seguramente el apellido Marotta continuará. Felizmente pudo disfrutar de sus nietos largos años.


TAMBIÉN ITALIANO


TAMBIÉN ITALIANO
            Llevamos la ciudadanía italiana junto a la uruguaya. Luego de finalizados los trámites en el Patronato INCA de Italia, en Montevideo, supimos que podíamos acceder a ella. La búsqueda de datos para encontrar lugar de nacimiento del bisabuelo Giuseppe, año de su partida de Italia y demás, nos llevó a un mayor conocimiento de la familia y los descendientes de Giuseppe y su hermano Cayetano, zapateros, claro.
            “A mí también hacémela”, me dijo El Viejo, cuando le comuniqué que estaba todo preparado para solicitar la nacionalidad tana. Fue un breve diálogo mantenido en su Taller. Supe en ese momento que no era un simple pedido o un capricho porque sí nomás. Ni siquiera el atisbo de algún viaje europeo.
No me lo dijo, pero yo lo sabía. Ese pedido era reencontrarse con sus orígenes, identificarse, sentir más el apellido del cual estaba orgulloso.
Fue el primero, junto a mi madre, que en mi familia logró la nacionalidad italiana y su pasaporte, luego de viaje que realizamos a Colonia del Sacramento, al Vice Consulado Italiano. Felizmente usó su pasaporte para viajar a España por 40 días, disfrutando de Mallorca y mi familia.

HISTORIA DE VIDA DE WILDE MAROTTA


HISTORIA DE VIDA
Cuando W.M. publicó su libro “Los Indios Mansos de la Banda Oriental, Santo Domingo Soriano”, escribió su historia de vida:                                      
-Nace en Mercedes, Departamento de Soriano (Uruguay) el 22 de mayo de 1930. Posee también nacionalidad italiana. Falleció en Mercedes, Soriano, Uruguay, el 17 de febrero de 2007. -Cursa estudios primarios y secundarios en su ciudad natal.                                                                                                                 -Alumno de los pintores Dr. Luis Scolpini y Arq. Carlos Elena.               
-1945- Primer premio concurso para el modelo de diploma para la segunda Exposición Industrial de Soriano.                                                                     
-1946- Medalla de plata (segundo premio) del Concurso Departamental de Artes Plásticas, organizado por el Ministerio de Cultura de Uruguay.                     
-1947- Ingreso al Dpto. de Arquitectura de la Intendencia Mpal. de Soriano como auxiliar dibujante, bajo la jefatura del Arq. Carlos Elena, continuando hasta 1990 en que se jubila.                                                          
-1947- Expone colectivamente con Arq. Carlos Elena, Prof. Jorge Klinger, Miguel A. Rienzi y los escultores Luis Dupin y Ruben Fúnez.                            
-1947-1948- Profesor de Modelado en el Instituto Normal Mercedes (Inst. de Formación Docente).                                                                                               
-1951- Exposición colectiva Hotel “Brisas del Hum”.                                    
-1953- Exposición individual de caricaturas y retratos, auspiciada por las Comisiones de Turismo y de Cultura.                                                                             
-1953- Concurre a la Escuela de Bellas Artes en Montevideo, cursando 1º y 2º curso, becado por la Intendencia Mpal. de Soriano, siendo alumno de los maestros Vicente Martin y Ricardo Aguerre. La beca no se prorroga por problemas presupuestales de la Comuna, pese a solicitud cursada y firmada por el Director Maestro Adolfo Pastor.                                                                                              
-1953- Asiste en comisión al estudio del Arq. Mauricio Cravotto y de su hijo Arq. Antonio Cravotto.                                                                                           
-1956- Presupuestado a la Dirección de Obras de la Intendencia Mpal. de Soriano.                                                                                                                              -1957- Autor del Escudo Mpal. de Soriano, previo concurso nacional abierto.                                                                                                                                 -1959- Ingresa a PAMER SA (fábrica papelera) como dibujante técnico, desempeñándose luego como Jefe de Talleres y Oficina Técnica, incursionando en las plantas de Montevideo, Buenos Aires y San Justo (Argentina), bajo la dirección del Dr. Angel Cantoni.                                                                                         
  -1961-63- Profesor de dibujo en el Liceo “San Miguel” de Mercedes.                    
-1966- Director del Taller “Amigos del Arte”.                                                
-1967-68- Profesor de Expresión y Modelado en el Instituto de Formación Docente.                                                                                                                             -1979- Autor del proyecto y construcción del monumento “La Admirable Alarma”, erigido en el lugar donde se diera el hecho histórico independentista del Uruguay llamado “Grito de Asencio”.                                                                
-1980- Autor del proyecto de remodelación de la Plaza Independencia de Mercedes.                                                                                                                             -1983- Murales ilustrativos del Museo Municipal de Paleontología de Soriano “Alejandro Berro”, ubicado en el Castillo Mauá.                                            
-1989- Diploma de la Junta Dptal. de Soriano “Por la causa de Soriano”, por su labor en bien de la cultura e investigación histórica en el Dpto. de Soriano.                                                                                                                        -1993- Primer premio del Concurso de logotipo “75 Aniversario del Centro Comercial e Industrial de Soriano”.                                                            
-1996- Exposición individual de óleos en sala “José P. Varela” en la Biblioteca Nacional de Montevideo.                                                                     
  -1999- Exposición colectiva de artistas de Soriano en Móstoles (España).  
-2001- Publicación del libro “Los Indios Mansos de la Banda Oriental”, investigación documentada sobre la fundación de la primera población de Uruguay.
            Agregamos:                                                                                                           
2003- Exposición de óleos junto a Guillermo Ferrá  en el Centro de la Cultura de Santa Ponsa (Mallorca-España), como socio de la Asociación Cultural Art Calviá de Mallorca.                                                                                                  2003 - Exposición colectiva (organizador) en Casa de la Cultura de Mercedes, con motivo de los 215 años de fundación de la ciudad. Oleos de artistas locales y de artistas de la Asociación Cultural "Art Calviá" de Mallorca, España.                                                                                                                         2004 - Exposición colectiva en Casa de la Cultura de Mercedes en el marco de los festejos recordatorios del "Grito de Asencio".                                         
2006 - Exposición de óleos en Restaurante "El Olivo" de Costa de la Calma (Municipio de Calviá), Mallorca, España. Restaurante premiado con la "Cruz de Calidad" del Gobierno de Islas Baleares. Abstractos y paisajes (éstos pintados durante su visita a Mallorca).
Fue invitado a exponer en el Casino de Mallorca y colectivamente en el Ayuntamiento de Calviá.

            Organizó muestras pictóricas en el marco de semanas del Hospital “Zoilo A. Chelle. En Casa de la Cultura la “100 años semana Hospital Regional Chelle, del 14 al 20 de julio, con el auspicio de la Intendencia Municipal de Soriano, Dirección Municipal de Cultura y Junta Departamental de Soriano, con participación de 60 artistas.

Participó en la muestra plástica “Grito de Asencio” del 22 al 29 de febrero 2004.


AMIGOS, LA CONFITERÍA CENTRAL, UNA NORTON 500


ENTRE AMIGOS
            No sé bien de la infancia de El Viejo. Fue a la escuela y realizó dos años de liceo. Sus problemas auditivos fueron determinantes para que abandonara. Sin embargo una de sus maestras le detectó las habilidades para el arte y así fue que empezó todo.
Wilde Marotta en compañía de Washington "Tabaco" Caputto Scarpa
            LA CONFITERIA CENTRAL
            El Viejo, junto con su entrañable amigo Washington “Tabaco” Caputto Scarpa, siempre recordaban sus años jóvenes en “La Central”, la mítica confitería mercedaria donde se daban cita para compartir momentos fuera del trabajo y donde siempre estaba presente el juego del casín. Un juego que enamoró a W.M., que siempre lo jugó y que llegó a hacerlo muy bien, incluso en campeonatos. Tenía tacos de billar propios, de esos que se desarmaban por la mitad. Uno de sus viejos tacos tenía un depósito en su final, de tal modo que W.M. le ponía unas pesadas bolas, porque con ese peso atrás dominaba mejor el tiro. Todavía conservamos tres de sus tacos.
            LA NORTON 500
            Vaga en mi memoria una moto marca Norton, de 500 cc, que El Viejo tenía en sus años jóvenes. Una vez chocó con una ambulancia y se fracturó cercano al tobillo. Esa “renquera” le quedaría marcada, sobre todo en algunos días de humedad o apenas levantarse. Algunas veces se le notaba.
            LOS PRIMEROS SUELDOS
            Cuando El Viejo comenzó a trabajar en la Intendencia colaboró con “la libreta” del almacén. En ese entonces vivía con su abuelo Ramón, su madre Lola, sus dos hermanas Mary y Mirtha, su tía Elena, todos en la gran casa de Brasil (hoy Cassinoni) c/ Roosevelt.