martes, 14 de julio de 2026

DE REMODELACIONES DE PLAZAS Y OBRAS - WILDE MAROTTA CASTRO


Nota publicada en Diario "Crónicas" de Mercedes, Soriano, Uruguay, el 14.7.2026

DE REMODELACIONES DE PLAZAS Y OBRAS

La última remodelación de la Plaza Independencia de Mercedes tiene más de 40 años y se podría decir que no necesita cambios por ahora aunque las opiniones sobre estética pueden ser tan diferentes.
Se mantuvo y resaltó el monumento al Gaucho, homenaje a los héroes anónimos. La Independencia debería mantener sol en invierno, lugares de sombra en verano y se la transformó en un paseo con diferentes niveles, escaleras, crear una fuente de agua y un escenario natural que da sobre calle Colón.
Baldosas de la plaza se construyeron en el Corralón Municipal, cuentan en buena medida con conchillas traídas de Villa Soriano y han demostrado que se pueden hacer estas cosas a nivel local.
Hace algunos años se remodeló el sector norte para la realización de eventos.
Las imágenes pertenecen a los archivos de Wilde Marotta, quien se hizo cargo de la remodelación de la plaza siendo funcionario municipal. Momentos de las obras y una maqueta inicial pensando en la remodelación.
LA BECA DE ZOILO CHELLE
W. Marotta ingresó como funcionario municipal a los 17 años en 1947 habiendo estudiado con el Arq. Carlos Elena, también lo hizo con el Arq. Scolpini. El Intendente Zoilo Chelle le otorgó una beca para que estudiara en Bellas Artes y en Montevideo también se vincularía al estudio del Arq. Cravotto. Entiendo que la visión de Zoilo Chelle trajo frutos a Soriano vistas las obras dejadas.
OTRAS OBRAS

  Al recordarlo también se me presentan las pinturas del Museo Berro en la vieja Estancia “Santa Blanca” (popularmente Castillo Mauá). Allí también estuvieron sus manos y con la orientación de los profesionales tuvo que decorar todas las salas expositoras y adaptarse a tiempos remotos. Dimos una mano pintando animales junto con mi hermano Pablo y también fuimos testigos de la presión para presentar esta obra pública que derivó en la primer crisis cardíaca de mi padre en el propio Museo, operado meses después del corazón. Sumamos la presión recibida para ofrecer una nueva Plaza Independencia o un Parque Asencio y quedar a consideración del juicio de cada persona. Todo desde un salario normal de un funcionario municipal y que también lo era de Fábrica Pamer y que debía trasladarse en el tiempo para basarse en la realización de las obras.
El recuerdo me lleva a decenas de pergaminos-caricaturas de homenaje, cuadros grandes al óleo de candidatos políticos de todos los partidos que le pidieran y que se exhibían en Plaza Independencia (Carlos Magnone, Félix Verri, Gaspar Bianchi, Luis Viera, Jacobo Guelman, Oscar Martínez Arana, Oscar Gestido, Eduardo Irigaray, Miguel Mazzeo) en elecciones del 62, 66, 71 (él era batllista pero tolerante), cuadros como el Varela en la Escuela 1 (que no tiene su firma), el Artigas en la Escuela 99, el Figari en el Instituto Campos, en la Parroquia Pío X y otros muchos desparramados como el Batlle y Ordóñez gigante en la Sala Libertad del Partido Colorado, el retrato de su amigo-hermano Luis Bernardo Pozzolo quien siempre le pedía siendo diputado o senador o vicepresidente le confeccionara las tarjetas de saludo de fin de año y siempre con un pedido, que la tarjeta tuviera motivos de Soriano.  

W.M. fue autor del Escudo de Soriano que nos representa desde 1957, donó una réplica al Club Soriano de Montevideo. Colaboraciones en planos o donativos a instituciones, al Olímpico de su padre y suyo propio o en la construcción de la sede de CLMC que dirigió e hizo los planos, a su Hogar Español de toda la vida o a quien se lo pidiera y siempre sin cobrar. El logo del Centro Comercial e Industrial y ese premio lo utilizó para viajar a Río de Janeiro a buscar documentos y mapas de SDSoriano y cincuenta años antes un pergamino para la exposición industrial de Soriano, las carrozas del carnaval o los cabezudos que se hacían en el Corralón, los tablados de carnaval de los concursos de los viejos tiempos, stands de Soriano en exposiciones nacionales, la plaza República de Paraguay, escenarios sobre el río Negro, artículos de historia para Diario “Crónicas”, un libro sobre la historia de Villa Soriano que también está en el Archivo de Indias de Sevilla o su labor en la jefatura de la Oficina Técnica de Pamer con planos o reformas o mantenimientos de máquinas, el cuadro “Fundación 1624” en el Museo Marfetán, exposiciones de óleos en la Biblioteca Nacional o en España, la organización de exposiciones colectivas en beneficio del Hospital Mercedes, ser profesor en el Colegio San Miguel o en el Instituto de Formación Docente y sobre todo su labor cumplida con su grande familia.
En los 60´s le propusieron trabajo en Italia pero prefirió quedarse en Soriano siempre.  

EN EL SENTIR DE SUS AMIGOS Y FAMILIARES
En 2011 se propuso su nombre al formarse una comisión especial para el estudio del nomenclator de la ciudad sobre propuesta del edil Benítez, recibido por una ciudadana pero se nos comunicó a la familia que en ese entonces no se habían cumplido los cinco años de su fallecimiento que fue en 2007.
Como recuerdo público institucional hacia su trabajo sólo hay una placa descubierta en 2007 que valora su arte en el Museo Berro y que estaba escondida detrás de una planta cuando visité el sitio en 2024 y una mención a su trabajo de investigación histórica en el Museo Marfetán. Un homenaje por el Grupo “Santo Domingo Soriano” de María Teresa Barbat realizado en Montevideo. Algún homenaje en vida como el realizado en el Instituto de Formación Docente por su entonces Director Prof. Manuel Gramajo y el diploma “Por la causa de Soriano” otorgado por la Junta Departamental.
De vez en cuando recibo comentarios o trabajos suyos en fotos que reafirman que su trabajo y bohemia siguen estando en el buen recuerdo y sentimiento de sus familiares y amistades, un homenaje de Jorge Iannandrea en su última exposición. Me reconfortan esos recuerdos, claro, que confirman que toda su dedicación, obra y amor por Soriano siguen estando.

miércoles, 20 de febrero de 2013

HONRAR LA VIDA


“Abrir este libro es lo mismo
            Que abrir un cofre viejo,
            Que guardara reliquias del pasado
            Como un breve sepulcro del recuerdo
            Donde las ilusiones juveniles,
            Para siempre quedaron allí dentro,
            En medio de unas cartas que aun conservan,
            Suave perfume de felices tiempos,
            Perfume de jazmines y de rosas,
            Perfume de esperanzas y de ensueños.
            Como un cofre de sándalo,
            Es este libro de versos,
            Que perdió con los años la belleza,
            De la forma y el metro,
            Pero como el sándalo sagrado,
            Guarda un perfume evocador y fresco,
            Perfume de juventud que nunca muere,
            Aunque el cofre sea viejo…”
                                  
Ovidio Fernández Ríos

           

Wilde Marotta de niño.
Este poema del uruguayo O. Fernández Ríos lo encontré cuidadosamente guardado entre sus papeles, en su Taller de desorden ordenado. Fue allí, recién allí, luego de su fallecimiento, que supe que a mi padre también le gustaba la poesía de Fernández Ríos, que hacía algunos años la había descubierto yo por otro lado.

EL DÍA QUE ME QUIERAS


EL DIA QUE ME QUIERAS

“Sabemos que está ahí, que anda viviendo y sobreviviendo por el mundo, desplegando su fuerza y fortaleza. Lo vemos sin mirarlo, lo escuchamos sin oírlo y lo dejamos a un costado otras veces. El mundo infantil da paso al adolescente y éste al joven, con consignas y rebeldías que se perciben. Nos invade una cultura que lo rechaza y nos hacemos amigos de lo extraño, al cual solemos valorar más, quizás simplemente sea por el peso de la costumbre.
Mercedes, Soriano. Óleo de W. Marotta
            Los afectos escondidos dejan sitio a vivencias diferentes y las vivimos con el empuje de años jóvenes, sabiendo que tenemos la fuerza o la eternidad, que podemos por nosotros mismos y que no necesitamos ningún consejo. Somos dueños de nuestra verdad, que decimos es la verdad, el pensamiento de nuevos tiempos.
            Pero el tango espera. Con la fuerza del bandoneón y una voz ronca gimiendo tristeza, paciente. Sobrevive a los años jóvenes y vive pleno luego cuando se lo descubre y se lo entiende, en el mensaje que evoca e inspira sentimientos y que identifica.
            Hasta los artistas de los sonidos extraños se vuelcan luego a cantarlo. A su modo, con variaciones o especiales arreglos, pero de fondo buscando la manera de ser del tango.
            Tierras platenses con espíritu de tango. De nostalgia y canto desde la pobreza o del amor herido igual. La paciencia de un vencedor pareciera tener el tango. Deja libre el gusto de mezclarse entre otros pentagramas de diferentes colores y sabores, pero sabe que al final vencerá.
            Por eso pareciera tener paso seguro, lento, con identidad propia, tan seguro que al final también pasará a ser parte de uno. Ese pedacito de tango comenzará a entrar de a poco cada vez que alguien cumpla un año más. Sin querer desplazar a nadie ni a nada, sólo queriendo ser compartido.
            Pasa después que uno, con vivencias de veinte o treinta y pico, va viendo como el mundo ha estado dando tantas vueltas y evolucionando. Como también la propia vida, que de a poco se va codeando con algún mensaje de cualquier tango. La realidad se mete a paso lento y con el tiempo, para que quede prendido, como lo perdurable.
            Pensábamos que el tango era de los viejos. Los viejos se iban muriendo pero otros viejos aparecían… siempre seguíamos escuchando tangos. La canción arrabalera siempre tenía viejos para cantarla y otros algunos para bailarla. ¿De dónde salen los viejos?
            Como el viejo de cada uno, o de algunos cuantos, parece. Uno sabe que está ahí igual que el tango. Porque escuchó tango del viejo o porque el viejo era el tango.
            Los viejos escuchan bandoneón y no solíamos entender el tango. Hasta lo hemos despreciado con cierta burla irónica. Se va creciendo y escuchando persistente entonces las notas dos por cuatro.
            Un buen día, sin darse cuenta porqué, terminamos cantando un tango, que se nos ha hecho de un lugarcito, que luego va a ir creciendo de a poco y prendiéndose. Nos da a conocer su sabor y nos va enseñando que nuestra vida ha pasado por las letras de cualquier tango.
            Ha pedido permiso porque habla por todos.
            Más tarde moldeará identidades, identificará y nacerá sin darnos cuenta el orgullo de tener espíritu de tango.
            Despacio, lento y seguro de sí mismo, el tango sabe que siempre tendrá viejos. A pesar de la loca y joven risa irónica.
            El tango habla por los viejos, es el espíritu de un viejo y la voz y manera de ser aprendida de nuestros viejos. Es el tango como el viejo que también comenzamos a ver con otros ojos algún día. El Tango y El Viejo parecieran ser lo mismo. El viejo sabe que lo sabremos algún día, porque tiene la paciencia y la sabiduría del tango.
… “quizás un poco antes…o después…pero lo sabrás –dice el viejo- el tango te espera a los 40…”

Federico Marotta
Publicado en el Semanario Entrega 2000, dic. 08 y en libro “Gente Noble” de F.M

CALLES RODÓ Y RIVERA


CALLES RODO Y RIVERA
La casa de la colina, camino Luis Tuya. Óleo de W.Marotta
            Las imágenes que van quedando de niño son pocas. Incluso no del todo claras según pasa el tiempo. El hogar de mis primeros años de vida estaba en calles Rodó y Rivera, en el Barrio Oeste, como hasta los 5 o 6 años. Lo que puedo recordar es que algunas veces nos acercábamos con mi hermano hasta calle 19 de Abril a esperar el viejo ómnibus de los papeleros. En él regresaba El Viejo de trabajar en la Fábrica Pamer. Incluso en la memoria quedan grabadas algunas frases de sus compañeros de trabajo: “hoy se quedó, no vino”, y así volvíamos a casa sin él.
            

PAMER, BARRIO Y TRABAJO


BARRIO PAMER
            Durante unos diez años nuestro hogar se trasladó al Barrio Pamer, en una de las casas propiedad de la Fábrica papelera, bien junto a ella. El Viejo se levantaba poco más de las 6 de la mañana y se metía de lleno en la fábrica. Volvía a casa sobre el mediodía para el almuerzo y regresaba al trabajo. Algo más allá de las 3 de la tarde partía en su verde Nash K 90.939 rumbo a Mercedes para seguir trabajando, esta vez como funcionario municipal, en la Intendencia de Soriano. Regresaba a casa a la noche, pasándonos a buscar a nosotros y nuestra madre para volver a casa. Otras veces se quedaba un rato en el Hogar Español, para darle al taco de billar, que le encantaba.
            Su ritmo de vida estuvo marcado por el trabajo. Estaba en lo que le gustaba, es verdad. Su trabajo era más de intelecto que físico. De cualquier modo, eran muchas horas a diario. No recuerdo escucharle una queja.
            Tal vez esos largos años de doble trabajo le pasarían factura. Encima, por épocas, le llegaban otros trabajos particulares, siempre relacionados con su rubro. Diplomas, dibujos, retratos, caricaturas, óleos y hasta familiares reclamando su destreza, como así mismo nosotros, sus hijos, pidiendo algún consejo.


            Cuando los años vienen llegando uno se va dando cuenta del esfuerzo de nuestros viejos. Horas más horas trabajando. Esa valoración llega después y resulta emocionante comprenderlo. Esfuerzo para mantener su grande familia, para absorber el peso económico del hogar y permitir que su esposa dedicase su tiempo a la casa y a los críos que van creciendo. En la práctica nos dejó demostrado el ejemplo, uno más que hoy por hoy nos cuesta mismo a nosotros llevarlo adelante de igual modo.