miércoles, 20 de febrero de 2013

HONRAR LA VIDA


“Abrir este libro es lo mismo
            Que abrir un cofre viejo,
            Que guardara reliquias del pasado
            Como un breve sepulcro del recuerdo
            Donde las ilusiones juveniles,
            Para siempre quedaron allí dentro,
            En medio de unas cartas que aun conservan,
            Suave perfume de felices tiempos,
            Perfume de jazmines y de rosas,
            Perfume de esperanzas y de ensueños.
            Como un cofre de sándalo,
            Es este libro de versos,
            Que perdió con los años la belleza,
            De la forma y el metro,
            Pero como el sándalo sagrado,
            Guarda un perfume evocador y fresco,
            Perfume de juventud que nunca muere,
            Aunque el cofre sea viejo…”
                                  
Ovidio Fernández Ríos

           

Wilde Marotta de niño.
Este poema del uruguayo O. Fernández Ríos lo encontré cuidadosamente guardado entre sus papeles, en su Taller de desorden ordenado. Fue allí, recién allí, luego de su fallecimiento, que supe que a mi padre también le gustaba la poesía de Fernández Ríos, que hacía algunos años la había descubierto yo por otro lado.

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